La guardería disfrutó esta semana de una aventura estacional, ya que los niños dieron un paseo hasta el parque al final de la calle para observar de cerca un árbol otoñal. Por el camino, se divirtieron pisando las hojas caídas, fijándose en los colores, los sonidos y las texturas que caracterizan esta época especial del año.

Una vez en el parque, los niños se reunieron alrededor del árbol para observar de cerca los cambios que se estaban produciendo en él: sus colores, las hojas que caían y los signos del cambio de estación. Terminaron la excursión con un alegre rato de juego, aprovechando al máximo el fresco aire otoñal antes de regresar a la escuela con grandes sonrisas y mejillas sonrosadas.